¿Quién no ha escuchado alguna vez que si tomas proteína Whey tendrás un cuerpo muy musculoso? ¿O que los batidos de proteína son imprescindibles si haces deporte? Los mitos acerca de la nutrición en el deporte no solo confunden a la comunidad de atletas, sino que pueden influir en nuestros hábitos e incluso inducir a errores. Hoy desmentimos algunas de las falsas creencias más arraigadas en la sociedad para que no te dejes engañar por estas ideas erróneas.

Si tomas Whey Protein tendrás un cuerpo muy musculoso

Si eres deportista, sabrás que los músculos no se ganan así porque sí, sino que hay que seguir un entrenamiento y una dieta a medida. ¡No hay varita mágica que valga! Así que la proteína no es milagrosa. Consumir proteína no se relaciona con una mayor síntesis de masa muscular. La proteína no es un potenciador de tus músculos, es un alimento, una proteína como el huevo, la carne o la soja. Así que si no entrenas la fuerza, si no consumes las calorías adecuadas para ganar masa muscular, si no tienes una buena ingesta de carbohidratos, aunque te hinches a proteína, no habrá crecimiento muscular. 

Los productos light o bajos en grasa son saludables

Hay mucha confusión acerca de los productos light. Cuando encontramos en el supermercado un producto con la etiqueta light o bajo en grasa, directamente pensamos que es más sano. ¿Pero sabemos qué es realmente un producto light? Según la ley, para etiquetar un alimento como light debe de tener un 30% menos de calorías que en su versión original. Es decir: el término light solo hace referencia a esa reducción en calorías, pero no aporta ninguna información sobre sus ingredientes. Por lo tanto, el hecho de añadir la palabra light en el envase no significa que sea saludable, sino que contiene menos grasa, pero si el producto original era de por sí hipercalórico, aunque se elimine el 30% seguirá siendo un mal producto. De hecho, para compensar la reducción de grasas y conservar el sabor y la textura del producto, la industria lo sustituye con azúcares y edulcorantes. Esto significa que muchas veces, incluso, son menos saludables porque tienen menos nutrientes y más aditivos. 

Los batidos de proteína son imprescindibles si hago ejercicio

Existe la creencia de que los batidos de proteína son imprescindibles después de hacer ejercicio porque el cuerpo tiene que recuperarse. No es cierto: los batidos de proteína son un complemento a tu alimentación, pero no son para nada imprescindibles, ya que sus beneficios están disponibles en alimentos naturales y directos como huevos, pescados, carnes, soja, lácteos, etc. Es indudable que un batido de proteína es una buena opción cuando estás fuera de casa y no puedes asegurar una ingesta mínima de calorías, pues es fácil de preparar y llevar, pero recuerda que no es indispensable. 

Los carbohidratos engordan

¿Cuántas veces has escuchado que para perder peso tienes que evitar los carbohidratos? Este es uno de los mitos más extendidos. Sin embargo, la investigación ha demostrado que las calorías que el cuerpo obtiene de los carbohidratos no son diferentes que las que obtiene de las grasas o las proteínas. Para conseguir perder grasa corporal, lo importante no es un grupo de alimentos, sino la combinación de ellos a lo largo del día. Hasta día de hoy no se ha demostrado que una alimentación baja en calorías con restricción o eliminación de carbohidratos sea más efectiva que una dieta baja en calorías con porcentajes de carbohidratos normales. Y es que no debemos de ver un grupo de macronutrientes como enemigo. Lo que sí es importante es la procedencia de esos hidratos de carbono. Evidentemente, debemos evitar el consumo excesivo y la ingesta de productos ultraprocesados ricos en azúcar como dulces, bebidas azucaradas y bollería y comer más fruta, verdura, tubérculos, cereales integrales…

La fruta tiene demasiado azúcar

Hay que romper con este falso mito. El azúcar presente de forma natural en la fruta se absorbe y se utiliza de forma completamente distinta que el azúcar añadido presente en algunos ultraprocesados: el azúcar intrínseco en las frutas es una mezcla de fructosa, glucosa y sacarosa en diferentes porcentajes dependiendo de la fruta, mientras que el azúcar añadido es sacarosa. Este tipo de azúcares se metabolizan de manera diferente al azúcar añadido porque la fruta contiene fibra, que ralentiza la absorción de estos carbohidratos de absorción rápida. Además, aparte de fibra la fruta contiene vitaminas y minerales. Por ejemplo, los plátanos tienen potasio, los arándanos tienen antioxidantes y el mango está cargado de vitamina C. ¡Así que no te olvides de incorporar fruta en tu dieta!